miércoles, 30 de septiembre de 2009

MI FACULTAD, SU GENTE Y EL PERIODISMO (según yo)

Empiezan las clases en la universidad. Son las 5 de la tarde. Ahora yo debería de estar ahí, calentando una carpeta, atento a las empalagosas palabras del profesor más aburrido en toda la historia, pero la verdad es que prefiero refugiarme en mi casa. Chatear, escribir, despabilarme, como el lobo estepario tacneño que soy.

Mañana tengo un examen, pero me da flojera estudiar esta noche. Estudiaré mañana temprano. No es que tenga el virus de la holgazanería ni que tenga arduo trabajo esta noche, menos una cita escondida (ya quisiera). Sucede que puedo adivinar el mañana, la patética escena del examen: varios compañeros de clase cometerán fraude (tendrán las carpetas y las manos rayadas con lapicero o microscópicos resúmenes de los temas que entrarán al examen).

Este profesor ya es conocido, él mismo se marea con todas las cantinfladas que dice. Sus palabras detonan como una bomba somnífera en toda la clase. Oír bostezos y ver cabezas apoyadas en la carpeta, no es novedad. Más de una vez me uní al coro de bostezos y al ejército de las cabezas dormidas, ya en clase, cuando el profesor, de rostro apayasado y fatigado, comprende que no asombra a sus estudiantes. Se rinde. Me da pena, pena por él y por nosotros mismos (que luchamos por imaginar que sus clases son interesantes, pero sólo conseguimos bostezar más). Él deja que el fraude en el examen siga, que los susurros salten de oreja a oreja, que todos aprueben; casi con la misma nota de los pocos que en verdad estudiamos. Así que, en honor a lo práctico que suelo ser: estudiaré lo básico y, cuando tenga alguna duda en el examen, me bastará utilizar mis perrunas orejas como radares para detectar las susurradas respuestas que se pasen en el aire de la clase.

Ya son las seis de la noche, 30 de septiembre. Hay una tenue neblina en Tacna (ya parezco hombre del tiempo al decir estas cosas). No me dan ganas de vagabundear ni de encerrarme en mi biblioteca. La computadora me seduce con su You Tube, con su Wikipedia y con el MSN.

Luego, vuelvo a pensar en mi salón de clases. Llegará el esperado fin de año, y mis compañeros dirán que la universidad les enseñó poco, que no aprendieron nada genial. Entonces, yo replicaré con voz paladina lo que les digo desde hace 4 años:

-Pero si tú no estudiabas para los exámenes. ¿De qué te quejas, eh?

Luego me dirán que tenían arduo trabajo (cada fin de semana se reúnen a alcoholizarse hasta las últimas consecuencias), que eran muchas separatas para estudiar (ni siquiera leyeron el título, eh) y claro, algunos sí tendrán una poderosa razón sentimental para justificarse: mi pareja quería pasar esa noche junto a mí.

Como sea, vamos mal, muy mal, en ese sentido (con la nasal voz grabada de Fujimori). Esa es una de las razones por las que hoy no me da ganas de ir a clases ni de escuchar las redundantes y predecibles palabras del susodicho profesor. Claro, hay pocos, muy pocos profesores que sí dominan su materia, escriben libros y tienen el don pedagógico que me empuja a admirarlos, a pedirles consejos y a hablarles de literatura y psicología (leí una ruma de libros de esos dos temas). Entonces, así pude entablar una anhelada relación personal con profesores reconocidos por su talle intelectual en Tacna:
Livio Gómez, Enrique Azócar, César Quispe, Edilberto Cabrera , Luis Alberto Calderón. Lo malo es que ninguno de los antedichos enseña periodismo en mi facultad. Hay profesores de Lengua y Literatura, un psicólogo, un abogado y un profesor de Ciencias Sociales. Pero ninguno es un periodista oleado, sacramentado y titulado.

La verdad es que ahí tengo la nómina para empezar a buscar mi guía. Tal vez halle uno, tal vez dos. La duda me inquieta, persiste. Es casi increíble notar cómo las letras nos acercaron, nos hermanaron. Un café, un helado, un chifa, un libro, ensanchan la amistad.

Ahora me divierto. Veo una pelea: Homero Simpson versus Pedro Picapiedra. ¿Quién ganará?



10 comentarios:

KARMILA dijo...

Ah que lindo es leerte en verdad me hiciste recordar mi epoca de universitariaaaa ahhhhh¡¡

Yo preferia esdiar por la noche, me desvelaba todaaaaaa la noche y parte de la madrugada porque siempre he sido estremista jajaja como te has dado cuenta y pues todo me molestaba asi que preferia la noche.

Yo algunas veces me he sentido como tu y vago por la red pero nunca encuentro nada bueno jajaja aunque no lo creas¡¡¡ jajajaa pero bueno,

Te dejo besos enormes¡¡

Rogger Avendaño Cárdenas dijo...

Curso el 4to año de Periodismo. Me falta un año y acabo. Espero seguir en contacto contigo.
;)
Gracias por los besos enormes, Karmila querida.
:D

estrella dijo...

hola roger, la verdad que ya como universitarios, cada uno somos responsables de nuestro aprendizaje, si desedamos ser buenos profesinistas no importa el catedratico, si de lo mucho o poco ke nos aporta, retomamos lo ke es importante para nuestra formacion, en la actualidad y con tanta informacion de primera en el internet, el maestro solo es un apoyo, mas para el estudiante su papel pasa a ser el de un asesor, en realidad, los conocimientos, ke el alumno adkiere con solo meterse un poco en el internet, los complementa y mjora si es posible, aki ya no hay culpas, en la edad universitaria se tiene la edad suficiente para ser responsable de su propia formacion, te hablo con la experiencia de vivir las dos etapas, como universitaria, en una espoca y como catedratico actualmente, de nivel medio superior en mi pais, ademas de ser coordinadora de carrera,claro ke con habilidad, siempre hay tiempo pra todo, bueno con respeto es mi opinion muy particular, un abrazo y bendiciones con amor...luz estrella

medianoche dijo...

Jajá, que bueno leerte amigo tu blog quedo impecable con este cambio, siga nomas su carrera que va de maravillas, pero a no trasnochar tanto con la ex, genial Rogger.

Besos

Esteban (LIMA) dijo...

Pos sí, el periodismo suele ser tan complicado. El 4to poder, seeee!!!
Sigue escribiendo, mi joven amigo.

Rogger Avendaño Cárdenas dijo...

ESTRELLA:
Precisamente eso es lo que hago. Pero más que internet, visito bibliotecas, o más aún: me compro libros. Con eso me basta, hasta yo diría que me sirve muuucho más que lo poco de la facultad (más de una vez pensé en cambiarme de universidad).
Que tengas un precioso fin de semana, ESTRELLA.
:)
Abrazo gigante para ti.


MEDIANOCHE:
Prometo que no me trasnocharé pensando en la ex. Ya expié esa falta pretérita.
;)
Besote para ti, María.


ESTEBAN:
Claro, al periodismo se le dice eso: CUARTO PODER.
Gracias por la visita, Esteban
:D

Fiore dijo...

Nuestra profesión tiene su lado bueno malo y no tan bueno y no tan malo pero definitivamente es apasionante y variado

feliz día :)

bsos de esposa primeriza y Recién casada

MaRieLA dijo...

Si, es un problema porq son dos pesos pesados (Homero y Pedro) ajaja!
Yo creo que es una vergÜenza copiarse en los parciales en la facultad, un desastre! No asumen que ya no son chicos del colegio... si no estudiaron o no saben que asuman sus responsabilidades che! Aparte después vos te los tenés que bancar jaja!:)
Roggeeeeeer! Que tengas lindo el findee, pasala bien.
Y si, perdé cuidado que me llevaría todas mis pinturas y pintaría donde sea el arco iris :P
Un besotooon

Rogger Avendaño Cárdenas dijo...

FIORE:
Claro la idea es esa. Tiene las dos caras geminianas. Jejej...
saludos. Buen fin de semana, Fiore :D

Rogger Avendaño Cárdenas dijo...

MARU :
Al final gana Homero. Jajaja...
Bueno, es así: hay muchos copiones en la facu. Falta ánimos progresistas.
Maru, :D Trataré de tener un buen finde!!
Pintas precioso, Maru.
TE QUIERO MUCHO.
Espero encontrarte por chat.
:)
Abrazos de oso cariñoso para ti,
mi Che favorita.