El pasado viernes 11 de junio, fue un día letal para mi rodilla. El domingo 13 se desarrollaría un Torneo de karate convocado por el dojo KOBUKAN, estuve full entrenamiento. Sobretodo dando patadas al saco, al aire, calculando, midiéndome. Quise lograr una mejor participación que en el torneo anterior donde gané la medalla de plata. Ahora, aparte de ser cinturón amarillo y saber más sobre el karate, admito que pequé de confianza excesiva: creí que mi cuerpo toleraría tanto entrenamiento físico. Y aguantó, hasta las 11 de la mañana del viernes, hora en que me lesioné un tendón cercano a la rodilla derecha. Quedé con una leve cojera.

Hoy sábado 19, ya movilizo en un 70% mi pierna. Progresivamente, dejo la cojera a un lado, entre las sombras de las dolencias pasadas. Hoy en la mañana volví a entrenarme, en casa, pero con cuidado y suavidad.
Por cierto, el martes 8 de junio cumplí 22 años. Gracias a los amigos que me escribieron al e-mail, a los que me telefonearon y a los que personalmente me saludaron en mi día. !Los aprecio!